A 36 años del fallecimiento de Juan Domingo Perón
Las políticas peronistas de ayer a hoy
El 1 de julio de 1974 una tristeza infinita se apoderó de la inmensa mayoría el pueblo argentino, principalmente los trabajadores, al conocerse la noticia de la muerte del Presidente Juan Domingo Perón.
En octubre del año anterior había asumido por tercera vez la Primera Magistratura, luego de vencer en comicios libres con el apoyo del 62 por ciento del electorado, buscaba ser prenda de unidad entre los argentinos luego de casi 20 años de desencuentros, precisamente tras su derrocamiento en 1955. Su muerte truncó esa posibilidad y, en 1976, la dictadura cívico-militar que asaltó el Gobierno instauró una sangrienta política del terror e instaló una política económica destructiva del aparato productivo nacional con sus consecuencias de desocupados y miseria. Todo lo contrario de lo pregonado y practicado por Perón durante sus anteriores presidencias que, afortunadamente, desde los primeros años de este siglo han vuelto a ponerse en práctica.
Derechos laborales
Perón tenía claro que los trabajadores, un sector absolutamente postergado antes de su llegada al poder, eran un motor importante para la economía nacional y para ello debían ser reconocidos en sus derechos. Así, cuando a principios de los años 40 es designado al frente del Departamento Nacional del Trabajo, inicia la sanción de un gran número de leyes laborales y el fortalecimiento de los sindicatos y de la repartición a su cargo, que le valió hacerse de poderosos enemigos entre los industriales, ganaderos y comerciantes y, en cambio, encontró el apoyo de un creciente número de sindicatos.
Perón crea los tribunales de trabajo; extiende la indemnización por despido a todos los trabajadores; más de dos millones de personas fueron beneficiadas con la jubilación; se sancionó el Estatuto del Peón de Campo y el del Periodista; crea el Hospital Policlínico para trabajadores ferroviarios; se prohibieron las agencias privadas de colocaciones y se crearon escuelas técnicas orientadas a obreros. En 1944 se firmaron 123 convenios colectivos que alcanzaban a más de 1.400.000 obreros y empleados y en 1945 otros 347 para 2.186.868 trabajadores. Que luego se acentuará en sus presidencias.
Los sindicatos comienzan un período de gran crecimiento y una afiliación masivamente de trabajadores. Al mismo tiempo Perón propició el predominio de la Confederación General del Trabajo (CGT) como central unitaria.
Ese empeño en brindarles sus merecidos derechos a los trabajadores fue correspondido por estos el 17 de octubre de 1945, con Perón preso por la oligarquía cívico-militar, cuando se movilizaron hasta la Casa de Gobierno para exigir y obtener su liberación. Nacía el vínculo indisoluble entre el Líder y el pueblo trabajador. Fue la génesis del triunfo del peronismo en las elecciones de 1946 y el inicio de una nueva era en el país con la Justicia Social como realidad incontrastable.
Política económica
Con los planes quinquenales de sus gobiernos, Peron intentó transformar la estructura económica del país fomentando la sustitución de importaciones con el desarrollo de la industria liviana y estimulando el mercado interno además de invertir fuertemente en la agricultura, especialmente en la siembra de trigo. Paralelamente, el estado emprendía una importante política de estatizaciones, entre ellas la nacionalización del comercio exterior mediante la creación del Instituto Argentino para la Promoción del Intercambio (IAPI) que le permitió al Estado obtener recursos que utilizó para redistribuir hacia la industria.
Derechos sociales
En 1949 se sancionó la Constitución Nacional en 1949, que incluyó los derechos del trabajador; los derechos del Estado sobre las fuentes de energía y el fomento de la intervención estatal en la economía. Además, se estableció la igualdad jurídica de los cónyuges y la patria potestad compartida, y, en 1951, se reconocen los derechos de la mujer, hasta entonces marginada de la vida política argentina con la sanción por ley del voto femenino, a la vez que se derogó la ley que establecía la discriminación entre hijos legítimos e ilegítimos.
Durante el primer gobierno peronista el componente salarial del ingreso nacional superó, por primera vez en la historia, a la retribución obtenida en concepto de ganancias, intereses y renta de la tierra. En 1948 aquel ascendía a 53% contra 47% de éste, lo que se comparaba favorablemente con la situación imperante sólo un lustro atrás, cuando los trabajadores percibían 44,4% y los empresarios, capitalistas y rentistas recibían 55,6%
Se desarrolló un amplio plan de viviendas para trabajadores y en 1951 comenzó a transmitir LR3 Televisión Radio Belgrano, actualmente llamado Canal 7.
Educación y Salud
Durante los primeros gobiernos peronistas el número de inscriptos en las escuelas primarias y secundarias creció a tasas superiores a la de años anteriores. Se produjo el acceso a la educación secundaria de los hijos de clase media y de la clase trabajadora, especialmente en la enseñanza comercial y técnica.
En el nivel universitario se mejoró la infraestructura. En Buenos Aires se construyó el edificio de la nueva Facultad de Derecho y se crearon las de Arquitectura y de Odontología así como la universidad obrera, luego llamada Universidad Tecnológica, además de remodelar sedes en el interior del país. Se estableció por decreto 22/1949 la gratuidad de la enseñanza y ello fue un factor que coadyuvó a que entre 1945 y 1955 se triplicara el número de alumnos. Se creó el Consejo Nacional de Investigaciones Técnicas y Científicas (CONITYC) antecedente inmediato del CONICET (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas).
En Salud Pública se creó un sistema unificado de salud preventivo, curativo y de asistencia social de carácter universal en el cual el Estado cumplía un papel preponderante. Se afianzan las obras sociales sindicales y también colabora en la actividad la Fundación Eva Perón. Se hicieron campañas para combatir enfermedades endémicas como el paludismo, la tuberculosis y la sífilis y en escuelas era obligatoria la vacunación. En 1942 unos 6,5 millones de habitantes tenían provisión de agua corriente y 4 millones, servicios cloacales, y en 1955 los beneficiarios eran 10 millones y 5,5 millones respectivamente. La mortalidad infantil que era de 80,1 por mil en 1943 bajó a 66,5 por mil en 1953 y la esperanza de vida que era de 61,7 años en 1947 subió a 66,5 años en 1953.
Cuando en 1955 la contrarrevolución fusiladota derrocó al segundo gobierno peronista comenzó la etapa de inestabilidad política a que hacíamos mención en los primeros párrafos. Fueron 18 años en los que Resistencia Peronista mantuvo en vilo a los gobiernos dictatoriales con el “Luche y Vuelve” que propiciaba el retorno del Líder exiliado, lo que se alcanzó finalmente en noviembre de 1972 para que al año siguiente lograra acceder a su tercera presidencia en forma democrática.
La despedida
El 12 de junio de 1974 la CGT convocó a un acto en la Plaza de Mayo para respaldar al gobierno. Perón se dirigió por última vez a sus seguidores y les dijo que cuiden las conquistas laborales porque se avecinaban tiempos difíciles. Se despidió diciendo: "Yo llevo en mis oídos la más maravillosa música que es para mi la palabra del pueblo argentino". Poco mas de dos semanas después su muerte dejó un vació político proporcional al tamaño de su figura.
Perón dejó escritas múltiples obras ("La Comunidad Organizada", "Conducción Política", "Modelo Argentino para un Proyecto Nacional", entre otras) donde expresa su filosofía y doctrina política y que continúan siendo textos de consulta en el plano académico y de aplicación en la vida política argentina y continental.